Solicitud de seguridad exhibe rompimiento entre el Ayuntamiento de Chilpancingo y el Gobierno Estatal
Redacción
El Ayuntamiento de Chilpancingo y el Gobierno de Guerrero evidenciaron un abierto desencuentro institucional luego de intercambiar comunicados en torno a la solicitud de refuerzo de seguridad en la capital del estado, tras amenazas de un grupo delictivo contra la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo.
En un primer comunicado, el gobierno municipal encabezado por Gustavo Alarcón Herrera reiteró un llamado urgente al Gobierno Federal para incrementar la presencia de fuerzas de seguridad en Chilpancingo, así como en la Sierra y las comunidades aledañas.
Señaló que “han pasado casi 48 horas desde que solicitamos formalmente […] reforzar la seguridad […]. Hasta ahora no hemos recibido una respuesta oficial”, subrayando que “en materia de seguridad, 48 horas es mucho tiempo”.
Ante esa declaración, el Gobierno del Estado, dirigido por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, respondió que el alcalde no ha presentado una solicitud formal, mediante oficio o documento dirigido a la Mesa de Seguridad para la Construcción de la Paz, sobre el reforzamiento de operativos estatales o federales.
No obstante, aseguró que el despliegue de seguridad en la capital continúa de manera permanente y que se mantiene la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno para atender los hechos delictivos registrados recientemente.
La postura estatal provocó una nueva respuesta del ayuntamiento, que reprochó que “la seguridad no se resuelve con boletines, ni con declaraciones que evaden responsabilidades. La seguridad se resuelve con presencia, decisiones y resultados”.
Además, el gobierno municipal recalcó que Chilpancingo vive uno de los momentos más complejos de los últimos años, con la población enfrentando amenazas, extorsiones y un riesgo real, por lo que calificó como inaceptable reducir la discusión a un tema administrativo de oficios o procedimientos burocráticos.
El intercambio público de señalamientos refleja un rompimiento en la coordinación institucional en medio de un escenario de creciente tensión y preocupación ciudadana por la escalada de violencia en la capital guerrerense.










