Concluye jornada de toma y actualización de ADN en Chilpancingo; colectivos suman familias de desaparecidos

Alberto Gómez

Tras dos semanas de trabajo, concluyó este viernes la jornada de toma y actualización de muestras genéticas dirigida a familias con personas desaparecidas en Guerrero, organizada por la Fiscalía General del Estado.

El objetivo de la actividad fue reforzar los procesos de identificación de restos humanos resguardados en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Chilpancingo.

Integrantes de los colectivos Guerrero No Más Desaparecidos y María Herrera participaron activamente en la jornada, que permitió sumar a nuevas familias al esfuerzo colectivo de búsqueda.

Gema Antúnez Flores, representante del colectivo María Herrera, informó que se esperaba la asistencia de 50 familias, de las cuales acudieron 47. Aunque algunas no se presentaron por temor, tres familias de Chilpancingo se unieron al colectivo durante la jornada.

“Varias familias que aún no se decidían a poner la denuncia, en esta jornada lo hicieron, y eso es muy importante, porque el objetivo es que puedan localizar a sus familiares”, expresó Antúnez Flores.

Por su parte, Francisca Mayo Ramírez, del colectivo Guerrero No Más Desaparecidos, quien busca a su hijo Jonathan Munívez Mayo, desaparecido desde 2008 en Petaquillas, informó que acudieron 29 integrantes a tomarse la muestra genética. Sin embargo, 19 no pudieron asistir, principalmente por miedo o falta de recursos económicos.

“A pesar del tiempo, muchas personas todavía tienen miedo de acudir. Pero seguimos insistiendo, porque es la única manera de lograr identificaciones”, señaló Mayo Ramírez.

La representante explicó que las nuevas pruebas incluyen avances técnicos, como el análisis del cromosoma Y, que permitirá obtener coincidencias más precisas con los restos que permanecen sin identificar.

“Antes eran ocho elementos, ahora son 16. Eso amplía las posibilidades de que haya coincidencias en las confrontas”, explicó.

Además, tres familias más de Chilpancingo se integraron al colectivo, alentadas por la confianza y el acompañamiento que brindan estas agrupaciones.

“Al saber que la toma de muestras se realizaría en un espacio religioso, las familias se sintieron seguras para acudir y presentar su denuncia”, añadió.

De acuerdo con Mayo Ramírez, el colectivo cuenta actualmente con 48 familias, de las cuales tres lograron la identificación y entrega de restos durante este año.

A nivel estatal, estimó que existen cerca de 900 cuerpos sin identificar, por lo que confían en que la actualización de ADN permita avanzar en el reconocimiento de más personas.

“Nos vamos con esperanza, esperando que pronto lleguen resultados y que los restos sean entregados a sus familias, para que finalmente puedan tener paz”, concluyó.

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