“La reactivación económica y la feria han sido claves para Chilpancingo”; Norma Otilia Hernández
Redacción
Tras el anuncio de la suspensión de la venta de alcohol, jaripeos y bailes en celebración del bicentenario de la Feria de San Mateo Navidad y Año Nuevo y que esta se realizará en un nuevo formato meramente cultural, la exalcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, explicó que durante su administración enfrentó grandes desafíos que enfrentó su administración para impulsar la economía local.
Durante una entrevista reciente en un programa, Hernández Martínez recordó que al inicio de su gestión realizó un diagnóstico estratégico cuyo eje central fue el fortalecimiento del comercio local, al considerarlo el principal motor económico de la capital.
Señaló que ante la falta de atractivos turísticos naturales, le apostó por la cultura, la historia y el folclore como elementos clave para la reactivación económica, especialmente en un escenario complicado por la pandemia y la toma del ayuntamiento, donde incluso había rezagos en el pago de salarios.
La exalcaldesa destacó que impulsar actividades culturales no solo buscaba fortalecer la convivencia ciudadana, sino también prevenir delitos mediante la activación económica.
Subrayó que la realización o suspensión de la feria siempre envía un mensaje sobre la gobernabilidad del municipio.
Respecto a la importancia del bicentenario de la feria, Hernández lamentó la división que se observa actualmente en redes sociales sobre temas como su sede o la venta de alcohol. Consideró que la festividad debería unir al pueblo, pues se trata de una de las ferias más antiguas e importantes del país, con un profundo valor histórico desde su impulso original por Nicolás Bravo, con el objetivo de generar esperanza y reactivar la economía tras los estragos de la independencia.
Sobre la polémica rehabilitación del recinto ferial, aclaró que el proyecto no fue una gestión iniciada por su administración, sino por su antecesor, Antonio Gaspar Beltrán.
Norma Otilia explicó que, al asumir el cargo, el proyecto ya estaba autorizado por el gobierno federal y solo requería documentación complementaria para continuar. Señaló que el municipio participaría únicamente con el 10% en obras externas, como drenaje y alumbrado.
Hernández afirmó que diversos problemas presupuestales a nivel federal influyeron en que la obra quedara inconclusa, calculando que el avance llegó apenas al 70%. Aunque celebró que el proyecto se haya retomado recientemente, observó que el ritmo de trabajo parece limitado y difícilmente permitirá contar con el recinto para el inicio de la feria de este año.










