Más de 270 Mil Personas salieron de la pobreza en Guerrero, informa Planeación Estatal.
Redacción
Durante su presentación ante el Congreso del Estado, el secretario de Planeación y Desarrollo Regional, René Vargas Pineda, informó que Guerrero logró reducir la pobreza en un 11 por ciento, cifra que se traduce en 270 mil 573 personas que dejaron esta situación en los últimos años.
El funcionario subrayó que, aunque la entidad aún ocupa posiciones rezagadas a nivel nacional, la tendencia comienza a modificarse. “¿Vamos a seguir estando en los últimos lugares? Sí, pero ya no con la pobreza que teníamos anteriormente; se va disminuyendo”, afirmó.
Vargas Pineda destacó que, pese al contexto financiero que enfrenta la administración estatal, los indicadores muestran una mejoría constante. Recalcó que la pobreza es un problema histórico y estructural que no surgió en este sexenio, pero en el que se han logrado avances gracias a políticas de austeridad, transparencia y justicia social.
De cara a la recta final del gobierno actual, señaló que uno de los principales objetivos será fortalecer la igualdad entre las ocho regiones de la entidad, mediante mayor inversión en infraestructura. Precisó que en los últimos cuatro años el gasto en este rubro aumentó 97 por ciento, recursos destinados a obras y programas prioritarios.
El secretario también expuso que persisten desafíos importantes, como el déficit de infraestructura educativa, principalmente en la Sierra, y complicaciones en el acceso al agua potable. Además, recordó que el 89 por ciento del presupuesto estatal se orienta a las áreas de Salud, Educación y Seguridad Pública.
En cuanto al rezago social, detalló que 21 municipios se encuentran catalogados con nivel muy alto, entre ellos Cochoapa El Grande, Iliatenco, Metlatonoc, Atlamajalcingo del Monte, Xalpatláhuac, Copanatoyac, Tlapa, Olinalá y San Luis Acatlán.
Otros ocho municipios fueron clasificados con marginación alta, como Ayutla, Cuautepec, Chilapa, General Heliodoro Castillo y Zitlala.
Vargas Pineda concluyó que, aunque los avances son alentadores, el reto continúa y requiere esfuerzos sostenidos para transformar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables de Guerrero.










