Periodistas de Guerrero denuncian violencia, precariedad laboral y obstáculos en su labor informativa
Alberto Gómez
En el marco del Día Internacional de la Mujer, reporteras de distintos medios de comunicación de las diferentes regiones de Guerrero, denuncian las diversas formas de violencia, precariedad laboral y obstáculos que enfrentan en el ejercicio de su labor periodística.
El un pronunciamiento elaborado de manera colectiva por periodistas de Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Tlapa, Taxco y Zihuatanejo, las periodistas lanzaron una campaña en redes sociales compuesta por 12 infografías en las que exponen distintas problemáticas que enfrentan en su trabajo cotidiano, entre ellas agresiones físicas, hostigamiento en espacios digitales, precariedad laboral y exclusión dentro del propio gremio.
En el documento se señala que, en diversos actos públicos, las reporteras han sido agredidas principalmente por escoltas de funcionarios que buscan impedir la cobertura informativa. Uno de los casos mencionados ocurrió el 15 de noviembre de 2024, durante una conmemoración del Día del Medio Ambiente, cuando escoltas golpearon el celular de la reportera Alina Navarrete Fernández, del diario El Sur, y la empujaron en repetidas ocasiones para evitar que entrevistara al alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera.
Otro caso que recordaron fue el de a principios de 2025, cuando la directora de los portales API Iguala y API Guerrero, Flor Miranda Mayo, fue víctima de una campaña de hostigamiento e intimidación en redes sociales, la cual, según el pronunciamiento, fue alentada por el alcalde de Iguala, Erick Catalán Rendón, tras la publicación de una denuncia de presuntos actos de corrupción.
Otro incidente ocurrió durante el desfile del Paseo del Pendón 2025, cuando la reportera Itzel Urieta Valenzuela, del medio digital En Primer Plano, fue jaloneada por un escolta durante el operativo de seguridad de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Asimismo, se menciona un hecho ocurrido durante el cumpleaños del senador Félix Salgado Macedonio, donde la fotorreportera Jessica Torres Barrera, del diario El Sur, fue hostigada y golpeada por un fotógrafo del rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán.
El caso se viralizó en redes sociales y, según las periodistas, fue difundido fuera de contexto, lo que derivó en mayores agresiones contra la reportera.
Las firmantes señalaron que cada vez es más difícil acceder a las autoridades debido a los dispositivos de seguridad en actos públicos, lo que limita la posibilidad de realizar preguntas sobre temas de interés público.
Además, denunciaron que la mayoría de las y los periodistas trabajan en condiciones precarias, sin seguridad social ni prestaciones laborales. En particular, destacaron la falta de mecanismos que permitan a las periodistas ejercer la maternidad sin afectar su desarrollo profesional.
Como ejemplo, señalaron que la licencia menstrual aprobada por el Congreso del Estado en junio de 2025 sólo beneficia a trabajadoras del sector público, dejando fuera a quienes laboran en medios privados.
Las reporteras también reconocieron que dentro del propio gremio periodístico persisten prácticas de acoso, hostigamiento sexual y desvalorización del trabajo de las mujeres, así como espacios de cobertura dominados por hombres donde las reporteras quedan excluidas.
En el manifiesto, las periodistas subrayaron que el objetivo de estas denuncias no es generar confrontaciones personales, sino visibilizar problemáticas estructurales y promover cambios dentro del gremio.
Finalmente, reiteraron que el ejercicio del periodismo en Guerrero implica altos riesgos, como han señalado diversos organismos de derechos humanos, por lo que exigieron a las autoridades garantizar condiciones de seguridad para toda la población y para quienes ejercen la labor informativa.
“Las mujeres periodistas informan, inspiran y resisten”, concluyeron.










