Investigan restos óseos de 2014 hallados en funeraria de Iguala por posible conexión con los 43
Redacción
Durante una inspección reciente en instalaciones forenses y crematorios ubicados en Iguala, familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa fueron notificados del hallazgo de restos humanos que datarían de 2014, lo que abrió nuevas líneas de investigación para determinar una posible relación con el caso.
La diligencia se llevó a cabo el viernes 20 de marzo en un inmueble que alberga tanto el Servicio Médico Forense como los hornos crematorios conocidos como “El Ángel”, los cuales permanecen bajo resguardo de autoridades federales desde octubre de 2025.
En el lugar, peritos localizaron una bolsa con fragmentos óseos etiquetados con ese año, aunque sin mayores detalles sobre su origen o características.
El abogado de las familias, Isidoro Vicario Aguilar, denunció la falta de información precisa por parte de las autoridades, al señalar que no se especificó la cantidad de restos, su estado o si fueron sometidos a incineración.
El sitio inspeccionado forma parte de una investigación más amplia contra los propietarios del inmueble y otros predios relacionados, quienes son señalados por presuntos vínculos con delitos como desaparición forzada y delincuencia organizada.
Desde temprana hora, madres y padres de los normalistas, acompañados por estudiantes y representantes del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, recorrieron las instalaciones durante más de tres horas. En su trayecto observaron áreas intervenidas, zonas aún en construcción y vehículos oficiales en abandono.
Durante el recorrido, también se les mostraron espacios donde permanecen cuerpos sin identificar desde hace años, así como hornos crematorios, entre ellos uno que, según se informó, no cuenta con registro oficial.
En una reunión posterior, autoridades federales explicaron los motivos que llevaron a incluir estos espacios dentro de las indagatorias del caso Ayotzinapa. No obstante, los familiares manifestaron inconformidad por la falta de avances y por no atender diversas líneas de investigación previamente planteadas.
Las familias insistieron en que los restos hallados sean analizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, al reiterar su desconfianza en las instituciones nacionales. Asimismo, exigieron esclarecer cómo fue posible que restos humanos permanecieran durante más de una década sin ser plenamente identificados.
El recorrido estuvo marcado por momentos de tensión. Los asistentes reportaron la presencia de indicios de incineración, objetos personales, así como un área que podría tratarse de un pozo utilizado con fines irregulares, actualmente bajo análisis pericial.
A más de once años de la desaparición de los estudiantes, los familiares continúan enfrentando incertidumbre y demandando resultados concretos. Aunque el hallazgo genera nuevas expectativas, también evidencia, señalaron, la persistencia de omisiones en el proceso de investigación.










