La graduación que Yanqui Kothan no podrá vivir
Alberto Gómez
Este año, Yanqui Kothan Gómez Peralta debía colocarse una toga, recibir un documento y cerrar una etapa de formación para comenzar otra: la de maestro. Sus compañeros de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos” también se preparan para concluir sus estudios, pero él no estará en la ceremonia.
A 28 meses de su asesinato, estudiantes normalistas, integrantes del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello y su madre, Lilia Vianey Gómez, realizaron un mitin en el crucero de la colonia Cuitláhuac, en Chilpancingo, para recordarlo y mantener vigente la exigencia de justicia.
En el lugar donde Yanqui perdió la vida, las consignas volvieron a escucharse. Sus compañeros hablaron de un joven que tenía planes, metas y el deseo de convertirse en docente, una carrera que, señalaron, fue truncada por la actuación de policías estatales.
“Policías estatales le arrebataron sus metas, sus ilusiones y su carrera de ser maestro”, expresó Vianey Gómez frente a los asistentes.
La madre del normalista recordó que durante este mes su hijo debería estar ocupado con los preparativos de su graduación. Debería estar junto a sus compañeros, pensando en el siguiente paso de su vida profesional.
En cambio, su familia continúa acudiendo a movilizaciones y actos públicos para pedir que el caso no quede impune.
Yanqui Kothan Gómez Peralta fue asesinado el 7 de marzo de 2024, cuando viajaba con otros estudiantes en una camioneta blanca sobre el libramiento Chilpancingo-Tixtla. El hecho generó indignación y derivó en la destitución del entonces secretario general de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso Núñez, así como de la entonces fiscal general del Estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón.
Sin embargo, para su madre y sus compañeros, los cambios en el gobierno no han significado justicia.
Durante el mitin, uno de los normalistas reprochó que, después de más de dos años, no existan avances suficientes para esclarecer plenamente el homicidio. También pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atender la demanda de justicia de la familia de Yanqui y garantizar la búsqueda de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en septiembre de 2014.
La protesta no sólo fue un homenaje. Fue también un recordatorio de lo que pudo haber sido: un joven normalista a punto de graduarse, con la intención de enseñar en las comunidades de Guerrero, pero cuya vida fue interrumpida antes de llegar al salón de clases.
A 28 meses de distancia, la ausencia de Yanqui sigue presente entre quienes compartieron con él las aulas, las movilizaciones y el sueño de convertirse en maestros.










