Marchan otra vez en Iguala para exigir la liberación de detenidos relacionados con el caso Ayotzinapa

Alberto Gómez

Por segunda ocasión, familiares, amigos y conocidos de personas detenidas por las investigaciones del caso Ayotzinapa realizaron una marcha en las calles de Iguala para demandar a la Fiscalía General de la República (FGR) la liberación de los acusados, al asegurar que no existen pruebas suficientes que los vinculen con la desaparición de los 43 estudiantes normalistas ocurrida en 2014.

La movilización reunió a familiares de los doctores Julio César Valladares Baranda y Ben Yehuda Martínez, así como de otros detenidos, quienes recorrieron las principales vialidades de la ciudad portando pancartas y lonas en las que exigieron un proceso imparcial y el esclarecimiento de los hechos conforme a derecho.

Durante la protesta, Marcela de Refugio Valladares Baranda, hermana del doctor Julio César, afirmó que la acusación contra su familiar se sustenta únicamente en el testimonio de un testigo protegido y en una línea de investigación que, aseguró, fue descartada por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Expresó que hasta el momento no existe evidencia que relacione de manera directa a su hermano con la desaparición de los estudiantes y cuestionó el desarrollo de la investigación por parte de la unidad especializada del caso.

Integrantes de la familia Rueda, propietaria del crematorio del que surgió una de las líneas de investigación, no participaron en la movilización. En contraste, se incorporaron familiares de Mauro Antonio Mosso Benítez, quien al momento de su detención era director de Tránsito Municipal de Iguala.

Las autoridades señalan a Mosso Benítez por el presunto uso de uno de los teléfonos celulares pertenecientes a los normalistas desaparecidos; sin embargo, sus familiares rechazaron esa versión y aseguraron que no existen pruebas concluyentes en su contra.

Jessica Monserrat Mosso Benítez, hermana del exfuncionario, sostuvo que ninguno de los detenidos cuenta con elementos de prueba que acrediten su responsabilidad y reiteró que tanto su hermano como los doctores y otros exelementos policiales son inocentes.

A la movilización también se sumaron familiares de Rey Flores, ex policía municipal detenido recientemente. Su esposa, Josefina López, señaló que la captura ocurrió once años después de los hechos y denunció que el expediente igualmente se basa en declaraciones de testigos protegidos, por lo que pidió que se garantice un juicio justo y sin retrasos en el proceso.

Al término de la marcha, los participantes dieron lectura a un pronunciamiento público dirigido a la presidenta de la República, la gobernadora de Guerrero, la Fiscalía General de la República y demás autoridades federales, a quienes solicitaron actuar con estricto apego a la ley y respetar el debido proceso.

Los familiares advirtieron que continuarán con las movilizaciones hasta obtener la liberación de los detenidos.

Cabe recordar que Julio César Valladares Baranda se desempeñaba como coordinador del Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala cuando fue detenido y en 2014 era médico legista encargado de realizar necropsias.

Respecto al doctor Ben Yehuda Martínez, sus familiares sostienen que en 2014 aún era estudiante y no servidor público, por lo que consideran que la Fiscalía incurrió en errores, ya que quien entonces ocupaba la Dirección del Semefo en Guerrero era su padre, Ben Yehuda Martínez Villa.

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