Velan y sepultan a Francisco Rodríguez, padre de normalista de Ayotzinapa desaparecido

Alberto Gómez

En medio del dolor de familiares y amigos, este sábado fue sepultado en la comunidad de Omeapa, municipio de Tixtla, Francisco Rodríguez Morales, padre del normalista de Ayotzinapa Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes desaparecidos entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.

Don Francisco falleció el pasado 21 de agosto, a los 60 años de edad. En su domicilio, donde fueron velados sus restos, permanecieron presentes los recuerdos de los años de búsqueda y exigencia de justicia que encabezó junto con otros padres de los estudiantes desaparecidos.

Sus hijas Elizabeth y María de Jesús Rodríguez Bello recordaron que, desde la desaparición de Everardo, su padre mantuvo la esperanza de encontrarlo y continuó con las acciones de búsqueda. A ello se sumó la muerte de su esposa, Minerva Bello, ocurrida aproximadamente tres años después de la desaparición de su hijo.

Minerva Bello fue la primera madre del grupo de familiares de los 43 normalistas que falleció. Con la muerte de Francisco Rodríguez, suman ocho los padres de los estudiantes desaparecidos que han perdido la vida entre febrero de 2018 y agosto de 2026.

Elizabeth Rodríguez explicó que la desaparición de Everardo y posteriormente el fallecimiento de su madre fueron situaciones que su padre fue acumulando emocionalmente con el paso de los años.

“Desde que mi hermano desapareció yo creo que a lo mejor todo eso como que lo tenía en su pensamiento, pues dirá que su hijo desapareció y a pocos, como a los tres años falleció mi mamá y yo creo que todo eso se le iba acumulando”, relató.

María de Jesús recordó que su padre hizo una promesa a su esposa: mantener la búsqueda de Everardo hasta encontrarlo.

“Él le prometió a mi mamá que estuviera tranquila y que él iba a seguir buscando”, señaló.

Las hermanas del normalista aseguraron que, pese a la ausencia de sus padres, continuarán con la exigencia de localizar a Everardo y esclarecer el paradero de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

“Yo sé que él no era muy expresivo, pero pues sí nos quería y a su forma él lo demostraba”, expresó María de Jesús al recordar a su padre.

Elizabeth, por su parte, consideró que la incertidumbre y el dolor provocados por la desaparición de su hijo pudieron afectar profundamente a Francisco.

Una semana antes de su fallecimiento, sus hijos le organizaron una celebración con motivo de su cumpleaños número 60. La reunión familiar fue amenizada por sus propios hijos, en lo que se convirtió en uno de sus últimos momentos de convivencia.

Los gastos funerarios fueron cubiertos por autoridades federales y estatales como parte de las medidas de atención destinadas a los familiares de las víctimas del caso Ayotzinapa.

Este sábado, familiares y habitantes de Omeapa acompañaron a Francisco Rodríguez Morales hasta su última morada, mientras sus hijas reiteraron que la búsqueda de Everardo continuará, aun después de la muerte de sus padres.

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