Detienen a dirigente del Cipog-EZ en Chilapa; enfrenta acusación por homicidio

Jonathan Martínez

El promotor del Consejo Indígena Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), Sixto Mendoza Limpia, fue detenido por agentes de la Policía Ministerial en la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, y enfrenta una acusación por el delito de homicidio calificado.

La aprehensión ocurrió alrededor de las 17:30 horas del lunes, cuando Mendoza Limpia se encontraba con su esposa en su vivienda, de la que recogía algunas pertenencias luego de que el inmueble se incendiara.

De acuerdo con testimonios de habitantes, un grupo de hombres armados que se identificaron como agentes ministeriales llegó a bordo de varias camionetas y se llevó por la fuerza al dirigente comunitario. Su esposa habría seguido el vehículo para pedir información sobre su destino y solicitar que fuera puesto en libertad.

Sin embargo, posteriormente se conoció que Mendoza Limpia fue puesto a disposición de las autoridades y que su caso está relacionado con la carpeta de investigación C-257/2026, por el delito de homicidio calificado. Su audiencia inicial se encuentra en proceso ante un juez de Control de Enjuiciamiento Penal de Chilpancingo.

De acuerdo con versiones sobre la investigación, al dirigente del Cipog-EZ se le relaciona con el asesinato de Irineo Cotzin Morales, integrante de la Policía Comunitaria por la Paz y la Justicia, agrupación que mantiene diferencias con el Cipog-EZ.

La Policía Comunitaria por la Paz y la Justicia tiene presencia en municipios de la región Centro y Montaña de Guerrero y ha sido señalada públicamente de mantener presuntos vínculos con el grupo criminal conocido como Los Ardillos.

En 2015, integrantes de esa organización ocuparon durante varios días la cabecera municipal de Chilapa, periodo en el que el colectivo Siempre Vivos denunció la desaparición de 36 personas.

CNI exige su liberación

Tras conocerse la detención, el Congreso Nacional Indígena (CNI) emitió un pronunciamiento en el que exigió la liberación de Sixto Mendoza y cuestionó inicialmente que se desconocieran las razones de su detención y su paradero.

El organismo llamó a organizaciones sociales y comunidades indígenas a pronunciarse en favor del dirigente del Cipog-EZ, quien también forma parte de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF).

El CNI recordó que las comunidades integrantes del Cipog-EZ han denunciado durante años agresiones y desplazamientos derivados de la violencia criminal en la región.

Entre los hechos más recientes se encuentran los ataques registrados en mayo contra habitantes de Alcozacán, Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, donde se reportaron ataques con armas de fuego y drones con explosivos, además de asesinatos, viviendas incendiadas y el desplazamiento de miles de personas.

Mendoza Limpia había denunciado previamente que las familias desplazadas recibían poca ayuda de los gobiernos federal y estatal. Según sus declaraciones, de las más de dos mil 500 personas desplazadas de esas cuatro comunidades, alrededor de mil habían regresado a sus localidades.

El dirigente también había señalado que la ayuda enviada mediante despensas del DIF estatal resultaba insuficiente para atender las necesidades de las familias afectadas.

La detención de Sixto Mendoza ocurre además semanas después de la aprehensión de Jesús Plácido Valerio, otro de los principales dirigentes del Cipog-EZ, quien fue detenido en julio por fuerzas federales y estatales y enfrenta una acusación por homicidio relacionada con el asesinato del comisario de Xicotlán.

El CNI demandó la libertad de ambos dirigentes, mientras que el proceso contra Mendoza Limpia continúa ante las autoridades judiciales.

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