Una tortilla al día, amenazas y tortura: así sobrevivieron campesinos secuestrados en Guerrero
Víctima revela que el grupo criminal mantiene cautivas a 136 personas, entre ellas mujeres, menores de edad y adultos mayores; el destino final de los campesinos de El Balcón fue Arcelia.
Alberto Gómez
Una de los campesinos de El Balcón liberados tras permanecer 22 días secuestrado en la región de Tierra Caliente reveló que durante su cautiverio tuvo conocimiento de al menos 136 personas privadas de la libertad, entre ellas mujeres, menores de edad y adultos mayores, quienes se encontraban en condiciones de extrema precariedad.
La víctima relató que el grupo fue interceptado en un sitio conocido como Mesa de las Yeguas, donde, aseguró, había alrededor de 80 hombres armados. Posteriormente fueron trasladados a La Lajita y después movilizados en una camioneta hacia la comunidad de Los Horcones, donde, según su testimonio, se encontraban aproximadamente otros 200 hombres armados.
De acuerdo con el relato, los captores finalmente los llevaron hacia el municipio de Arcelia, utilizando caminos de terracería y veredas para evitar las rutas principales.
Durante el cautiverio, los integrantes del grupo habrían sido amenazados y torturados. La víctima afirmó que uno de los responsables les explicó que el objetivo era apoderarse de las tierras y recursos forestales del ejido de El Balcón.
“Yo voy a ir a matarlos a todos los del ejido del Balcón porque quiero sus tierras (…) yo me hago millonario y pues voy por su madera y la persona que se oponga la voy a matar”.
La alimentación durante el encierro era prácticamente inexistente. Según la víctima, recibían únicamente una tortilla al día, situación que paradójicamente les permitió dimensionar la cantidad de personas que permanecían retenidas en el mismo sitio.
Explicó que había mujeres de edad avanzada, jóvenes de 16 y 17 años, hombres, ancianos y niños, algunos de apenas 12 años. Al contar las tortillas que eran distribuidas diariamente, estimaron que había 136 personas privadas de la libertad.
Sobre Domingo Atanacio Quirino, de 50 años, permanece desaparecido y es el único de los siete habitantes de El Balcón que no ha sido localizado.
La víctima señaló que Domingo se encontraba gravemente lesionado como consecuencia de las torturas y que en una ocasión los captores les informaron que había muerto.
“Empezó el señor como a desmayarse, se escuchó cuando lo sacaron como arrastrando porque no salió ni caminando (…) ya como a la hora nos vienen y nos avisan, dicen ya el compañero que venía con ustedes falleció”.
Sin embargo, posteriormente recibieron otra versión. Uno de los hombres que trasladó a otro de los cautivos a un hospital de Arcelia habría dicho que Domingo también se encontraba internado y que se recuperaba de las lesiones que había sufrido.
“El pistolero que llevaba al compañero le dice (…) que en ese hospital estaba el compañero Domingo, que se estaba recuperando, que había tenido muchas lesiones y que permanecía enfermo”.
Desde entonces, la familia de Domingo no ha vuelto a tener información sobre su paradero.
La incertidumbre también fue utilizada, según el testimonio, para mantener atemorizados a los cautivos. Los hombres armados les aseguraban que Yordi Alberto Atanacio Vidal, el adolescente de 12 años que había sido liberado previamente, había sido asesinado, aunque en otras ocasiones les decían que se encontraba con su familia.
“Estábamos con la duda, que vivía y a veces decíamos no, pues ya murió y así nos van a ir matando de uno por uno”, relató la víctima.
Después de 22 días de cautiverio, el grupo finalmente fue liberado. Los captores les entregaron una camioneta para abandonar el lugar y, según el testimonio, los obligaron a utilizar ropa de tipo militar.
Las víctimas consideran que la difusión pública del secuestro pudo haber presionado a sus captores para dejarlos en libertad.
Ahora, quienes sobrevivieron al cautiverio y sus familias aseguran que buscan apoyo del Gobierno de México para poder solicitar asilo en Estados Unidos, pues consideran que regresar a sus comunidades representa un riesgo para sus vidas.
Para las víctimas, salir del país sería la única posibilidad de recuperar la tranquilidad después de los días de violencia, tortura y amenazas que aseguran haber vivido durante su cautiverio.
Con información de Milenio Noticias










