Comunidades indígenas denuncian años de violencia tras detención de Jesús Plácido Galindo; exigen que se haga justicia.

Alberto Gómez

La detención de Jesús Plácido Galindo, líder del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), realizada el pasado 17 de julio por autoridades estatales y federales, motivó que habitantes de al menos cinco comunidades de la zona indígena de Chilapa decidieran denunciar públicamente los hechos de violencia que, aseguran, han padecido durante varios años.

En una reunión celebrada en la cancha principal de San Jerónimo Palantla, pobladores expusieron diversos casos de ataques, desplazamientos y agresiones armadas que atribuyen a integrantes del CIPOG-EZ, mientras permanecían atentos al desarrollo de la audiencia judicial del dirigente.

Rosario Santiago Santiago, habitante de San Jerónimo Palantla, narró que en 2024 personas armadas irrumpieron en su comunidad y atacaron su vivienda. Meses después, su esposo fue herido a balazos y permanece hospitalizado.

“Me duele mi corazón porque ellos vienen a atacar nuestros pueblos. No sé por qué lo hacían si somos familia, primos y compadres. Nosotros sabemos quiénes son: Jesús Plácido Galindo, David Sánchez Luna y Bernardino Sánchez Luna”, expresó.

Durante el encuentro, los habitantes colocaron fotografías y evidencias de los hechos violentos que, aseguran, han afectado a decenas de familias de San Jerónimo Palantla, Crucero de Tlacomulco, Ahuehuetlí, Cantera Rosa y Lamazintla, y exigieron que las autoridades castiguen a los responsables.

El comisario de San Jerónimo Palantla, Sabino Calvario Martínez, afirmó que la violencia en la región se ha prolongado durante varios años y responsabilizó a integrantes de la CRAC-PF y del CIPOG-EZ de los ataques registrados.

“La situación se ha venido complicando desde hace años. Todas esas fotografías son de la gente de Jesús Plácido”, sostuvo.

Por su parte, la coordinadora del Frente de Defensa Popular, Clemencia Guevara Tejedor, aseguró que las agresiones ocurrieron debido a que estas comunidades se negaron a incorporarse a la CRAC-PF y al CIPOG-EZ.

Explicó que uno de los hechos más recientes fue el desplazamiento de familias de San Jerónimo Palantla, luego de que un grupo armado ingresó a la comunidad, incendió vehículos, robó cosechas de maíz y mató animales de los pobladores.

Las comunidades donde ocurrieron estos hechos se ubican en una zona identificada por la presencia de un grupo criminal conocido; sin embargo, sus habitantes también cuentan con el respaldo de diversas organizaciones sociales que han documentado los casos de violencia y desplazamiento.

En contraste, en el ejido de Buenavista, municipio de San Luis Acatlán, pobladores mantienen retenidos desde hace cuatro días al director de Gobernación del estado, Rafael Julián Arcos, y al delegado regional en la Costa Chica, Germán Herrera, como medida de presión para exigir la liberación de Jesús Plácido Galindo.

Los inconformes advirtieron que ambos funcionarios permanecerán privados de su libertad hasta que el líder del CIPOG-EZ recupere su libertad.

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