Protestan en IGIFE padres de familia y alumnos de una primaria en Chilpancingo

Exigen concluir obra de primaria Rafael Ramírez; alumnos toman clases entre tierra y escombros

Alberto Gómez

Integrantes del Comité de Gestión de Construcción de la Escuela Primaria Rafael Ramírez Castañeda volvieron a movilizarse para exigir al Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) que cumpla con los acuerdos establecidos y concluya la construcción del plantel, cuya obra permanece inconclusa a más de dos años de haber iniciado.

Miguel Ángel Ventura Ramos, integrante del comité, señaló que la comunidad escolar ha recurrido nuevamente a la movilización debido a los constantes retrasos y a la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por el organismo encargado de la infraestructura educativa.

Explicó que, de acuerdo con su valoración, los trabajos presentan apenas un avance de alrededor del 60 por ciento, mientras que la segunda etapa de construcción permanece en obra negra.

La situación ha obligado a que cinco grupos, que no alcanzaron espacio en las siete aulas construidas durante la primera etapa, sean instalados en aulas provisionales de madera, donde los alumnos reciben clases en condiciones que no son adecuadas.

Ventura Ramos indicó que actualmente la escuela cuenta con una matrícula aproximada de 200 estudiantes, cuando anteriormente atendía a cerca de 400. Atribuyó esta disminución a que algunos padres de familia han optado por cambiar a sus hijos de institución ante las condiciones en que se encuentra el plantel.

Además de la falta de aulas, señaló que los estudiantes deben transitar por zonas con tierra, piedras y escombros durante sus actividades y recreos, situación que, dijo, ha ocasionado accidentes.

A estas condiciones se sumó el incendio registrado el pasado 20 de septiembre en una bodega donde se almacenaba material educativo, entre butacas, escritorios y libreros.
El representante del comité advirtió que las estructuras de la bodega resultaron afectadas por las altas temperaturas y actualmente representan un posible riesgo para los estudiantes, por lo que exigieron al IGIFE iniciar de inmediato su demolición y posteriormente realizar la nivelación del terreno.

Otro de los problemas denunciados es la falta de delimitación del predio escolar. Ventura Ramos explicó que esta situación ha generado diferencias con el jardín de niños ubicado en las inmediaciones, por lo que solicitaron el envío de personal especializado para establecer físicamente los límites del terreno y determinar el área que corresponde a cada plantel.

La comunidad escolar también demandó resolver las condiciones de la instalación eléctrica, debido a que, pese a que la primera etapa de la obra ya fue entregada, los cables de energía permanecen tendidos sobre el piso, lo que representa otro riesgo para los menores.

Respecto a las clases, explicó que los grupos que cuentan con mejores condiciones han continuado con sus actividades de manera regular; sin embargo, en las aulas provisionales las lluvias han complicado aún más la situación debido a las goteras y la formación de lodo, por lo que en ocasiones los docentes se ven obligados a suspender actividades.

Los integrantes del comité insistieron en que la construcción debe concluirse en su totalidad y que las autoridades deben atender de manera inmediata los riesgos existentes dentro del plantel para garantizar que los estudiantes puedan recibir clases en condiciones seguras.

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