Por violencia, seis familias huyen de la sierra de Zihuatanejo; temen regresar a sus comunidades
Jonathan Martínez
El miedo a nuevos ataques terminó por convencer a seis familias de no regresar a sus comunidades en la sierra de Zihuatanejo. Después de volver de manera temporal a San Ignacio para recuperar pertenencias y ganado, los pobladores optaron por trasladarse definitivamente a la zona baja.
La decisión ocurre aproximadamente dos semanas después de que un grupo criminal ingresara a la zona serrana, en medio de una serie de hechos violentos que han afectado a habitantes de alrededor de cinco comunidades.
El despliegue de militares, elementos de la Guardia Nacional y policías estatales, establecido mediante una Base de Operaciones Interinstitucional luego de la privación de la libertad de ocho campesinos del ejido de El Balcón, permitió que algunas familias regresaran momentáneamente a sus viviendas.
Sin embargo, la presencia de las corporaciones de seguridad no fue suficiente para que los pobladores consideraran que existen condiciones para permanecer nuevamente en San Ignacio, El Mamey, El Puertecito, Pie de la Cuesta y La Vainilla.
Los habitantes aprovecharon el periodo de vigilancia para realizar una última visita a sus comunidades. En camionetas comenzaron a sacar todo aquello que todavía podían recuperar como colchones, cobijas, herramientas, madera y otros objetos personales. También trasladaron las pocas cabezas de ganado que permanecían en la zona.
Uno de los desplazados explicó que la decisión está relacionada con el temor de que los hechos violentos vuelvan a presentarse cuando las fuerzas de seguridad sean retiradas.
Para los habitantes, abandonar la sierra representa desprenderse de una vida construida durante años. Sus tierras, viviendas, animales y actividades agrícolas quedaron atrás, mientras las familias se trasladan a un entorno donde tampoco tienen certeza sobre su futuro.
Los desplazados reclamaron además que las autoridades reduzcan la problemática de la inseguridad con la entrega de apoyos económicos o programas sociales.
La situación generó inconformidad entre los pobladores ante la cercanía del proceso electoral, pues cuestionaron que los aspirantes a cargos de elección popular pretendan solicitarles su voto después de que, aseguran, han tenido que abandonar sus hogares para mantenerse con vida.
Los pobladores señalaron que han pasado más de 20 días desde la incursión de hombres armados en la comunidad y no se ha informado de la detención de los presuntos responsables.
El desplazamiento de estas seis familias profundiza el abandono de la sierra poniente de Zihuatanejo, donde los habitantes han denunciado una serie de delitos que incluyen extorsiones, robo de ganado, quema de viviendas y otros actos de violencia.
Los pobladores exigieron a los gobiernos municipal, estatal y federal establecer condiciones permanentes de seguridad para recuperar la tranquilidad en las comunidades y permitir, en caso de que existan garantías, el eventual retorno de las familias que han sido obligadas a desplazarse.
Con información de el periódico El Sur










