Entre flores y fotografías, familias recuerdan a víctimas de desaparición y violencia en Acapulco
La colectiva Memoria, Verdad y Justicia colocó una ofrenda en el Muro de la Memoria para mantener vigentes sus exigencias de verdad y justicia
Jonathan Martínez
El Día de Muertos se convirtió nuevamente en un espacio de memoria para familias que continúan buscando a sus seres queridos. Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia instalaron una ofrenda en el Muro de la Memoria, ubicado a un costado de la Catedral de Acapulco.
Fotografías, flores y mensajes fueron colocados en este espacio como homenaje a personas desaparecidas y víctimas de hechos violentos. Entre las imágenes se encuentran las de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, la doctora Adela Rivas Obe y la adolescente Ayelin Iczae Gutiérrez Marcelo.
La historia de Jhonatan Romero Gil permanece especialmente presente para su madre, Socorro Gil Guzmán. El joven desapareció el 5 de diciembre de 2018, después de haber sido detenido por policías municipales de Acapulco cerca de la playa Tlacopanocha.
A casi ocho años de su desaparición, Socorro Gil continúa exigiendo el esclarecimiento del caso y la recuperación de los restos de su hijo. Explicó que la Fiscalía General de la República todavía debe entregar resultados relacionados con la identificación de restos que podrían corresponder a Jhonatan.
Para la activista, conocer información sobre el posible paradero de su hijo ha disminuido parte de la incertidumbre que enfrentó durante años; sin embargo, el duelo continúa y permanece la esperanza de recuperar la totalidad de sus restos.
La ofrenda también recuerda a la doctora Adela Rivas Obe, quien desapareció y posteriormente fue asesinada en 2016, después de denunciar el robo de medicamentos, así como a Ayelin Iczae Gutiérrez Marcelo, niña de 13 años víctima de desaparición y feminicidio en Tixtla.
Durante la colocación del altar, las integrantes de la colectiva señalaron que las familias de las víctimas continúan enfrentando procesos de búsqueda, duelo y exigencia de justicia. También cuestionaron la actuación de las autoridades frente a la crisis de desapariciones que afecta al país.
Las madres buscadoras recordaron que, aunque algunas familias han logrado localizar restos de sus seres queridos en fosas clandestinas, el dolor y la ausencia permanecen mientras no concluyen los procesos de identificación, recuperación y justicia.
La actividad realizada en el Muro de la Memoria busca mantener visibles los rostros y las historias de quienes ya no están, pero también convertir la celebración del Día de Muertos en un llamado a las autoridades para que continúen las investigaciones y se garantice verdad, justicia y localización para las familias.
De acuerdo con las integrantes de la colectiva, más de 135 mil personas permanecen desaparecidas en el país, por lo que estas acciones de memoria también buscan evitar que sus historias sean olvidadas.










